El Futuro lo escribes tú

 

Confiar en alguien y que te falle es un problema muy común. Nos encontramos en esta situación en innumerables ocasiones ya sea en el trabajo, con tus amistades, pareja, familia…

Es sorprendente cuando te encuentras en una situación de este tipo, el cambio de discurso de aquella persona que le diste la confianza. De golpe y de forma inesperada te viene con una serie de decisiones tomadas sin consenso después de haber quedado en otra cosa contigo. Entonces es cuando empieza un sentimiento de engaño, de fallo, de no haber elegido bien, de falta de confianza o ver que ha llegado la hora de pasar página y empezar una historia nueva.

 

Las palabras siempre se las lleva el viento.

 

Lo único claro, sin lugar a dudas, son los documentos y los “contratos”. Cualquier sistema de soporte para mostrar (cuando lo necesites) las decisiones compartidas y negociadas con alguien es básico. La importancia de ello se fundamenta en hacer evidente que en momentos así (que la otra persona quiera un cambio en su vida) no te sientas engañad@ o estafad@. No hay cosa peor que encontrarte así una y otra vez.

Por eso, es vital que empieces a practicar dejar todo documentado. Queda evidente, cuando la otra parte no quiere saber nada de firmar o concretar puntos importantes, que tarde o temprano te fallará. El fallo no es su cambio, el fallo es no poder demostrar que dijo algo y ahora comenta lo contrario. En definitiva, culpa tuya. Es tu responsabilidad procurar por ti. Os suena aquello de “Yo no dije eso”, “En ningún momento tengo obligación de…”, “no quedamos en nada…”…. .

 

Sí, ese momento en el que empieza tu cuerpo a encontrarse mal, un nudo en el estómago, se revoluciona la mente y empiezas a ver otras situaciones en las que te ha pasado lo mismo.

 

Los contratos o simplemente un papel escrito con lo acordado será suficiente para quedarte con tu autoestima y equilibrio lo menos afectado posible. Debemos acostumbrarnos a ello. Los seres humanos que no están dispuestos se les ve el plumero fácilmente. No caigas en tiempos de espera. Tu intuición te dirá que esa persona no quiere compartir y es el momento de cerrar página y empezar un nuevo capítulo. Después puedes hacer un descanso o un Detox para recargar pilas y empezar.

Los seres humanos confiamos por naturaleza cuando nacemos y a partir de nuestras experiencias vamos cambiando. La gran mayoría de personas que NO SE COMPROMETEN Y VAN A LA SUYA A PESAR DE VENDERTE LO CONTRARIO suelen hacer oídos sordos en el momento que saben que algo no han cumplido y lo reclamas. Por eso huyen de firmar cualquier justificante de su palabra. Carecen de ella. Mi recomendación es que si tomas medidas previas y plasmas las negociaciones, si no firma…huye si tu deseo de vida es estar con alguien comprometid@ e íntegr@. Y por cierto, si es tema de pareja, su excusa será “nuestra relación no es un negocio”. Todo para no firmar que pagará la luz, el agua o simplemente una aportación. CUIDADITOOOO con el tema que después todo son problemas.

La elección de tu entorno más cercano necesita filtros de humanidad y honradez. Empiezas viendo cómo te trata, cómo trata a sus seres queridos … y cuando llega el momento de “compromisos básicos” deja los temas claros y por escrito.

Resumiendo, si quieres vivir tranquil@ y no tener “moscas o moscardones” en tu vida, enseña el papel para definir qué quieres desde un principio. Los dos sois libres de seguir por vuestro camino si no llegáis a un acuerdo. Aquí lo importante es proteger y prevenir tu bienestar emocional. 

 

Anna Mancebo

 

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