Dormir en Adahuesca te cambia la vida

 

Hay historias impresionantes que no puedes dejar de vivir. En Adahuesca, Sierra de Guara, puedes vivir dos tradiciones auténticas. Las dos hacen referencia al respeto por la vida.

Todo empezó hace ya muchos años atrás en el pueblo de Sevil. Es una población de la Sierra de Guara, entre olivos, campos y montañas. Hubo un brote de peste y fue muriendo su población. Las dos últimas personas que quedaron fueron mujeres y ellas pidieron que alguno de los pueblos de la Sierra las aceptaran para poder vivir y recuperarse.  El único pueblo que las aceptó, cuidó y mimó fue Adahuesca. Pudieron recuperar su salud en el Hospital y vivieron felices allí durante muchos años.

Como agradecimiento, aquellas mujeres, cedieron sus tierras y derechos a los lugareños.

 

Lo único que pidieron a cambio era que se mantuvieran dos tradiciones: la Corrida de peras y la Romería de Crucelós.

 

La primera es muy divertida y para toda la familia. Se denomina Corrida de peras (finales de Julio). Los niños llegan a la plaza del pueblo y corretean de una punta a otra cogidos de dos en dos transportando unas cestas vacías que han de ir llenando de peras. En una punta de la plaza hay un concejal o hasta el propio alcalde y les van dando peras. En el otro lado están sus familiares que recojen las peras que van consiguiendo.

Imaginaros las risas de los padres de ver a sus hijos intentando ir con su pareja cargados con el botín.  Se lo pasan en grande. Al final, comen sus deliciosos premios.

 

Por lo tanto, disfrutar del momento, es una explosión de sentimientos positivos en familia. Los más peques de la casa pueden ver que si haces equipo ganas más y a pesar de tener presión del entorno si te concentras, consigues todo lo que te propongas. Es un gran aprendizaje de vida.

 

La segunda fiesta es la  Romería  de Crucelós (20 de Mayo). Consiste en realizar una ceremonia en el límite donde hay la cruz sobre un montículo de piedras. A través de un  responso y una serie de cantos en latín unes respeto, honor y tradición. Después, los asistentes cargan todas las piedras que pueden con sus manos y  lanzan una de ellas al montículo. El simbolismo de la acción es acercar el buen augurio. Es el despertar de los ancestros para que te ayuden en el hoy, en el ahora ya que,  en el montículo, están enterrados los cuerpos de los enfermos de la peste y las mujeres de Sevil. Se reparten  tortas y «paneticos»  bendecidos para todos al final de la Romería.

Alucinante tradición de más de tres siglos de antigüedad.

La esencia de la romería, siempre en mayo, exactamente el día 20, es un clamo a la reproducción ya sea en personas como en la tierra. Es un festejo obligatorio para crear esa unión entre el deseo de vida y la suerte.

 

Resumiendo, ven a Adahuesca, reserva en Vino Tinto Apartamentos tu habitación. Atrae más suerte y fertilidad en tu vida y en la de los tuyos.

 

Anna Mancebo